Negroponte propone estructura viral de telecomunicaciones 

El arte del engaño predomina
sobre las herramientas tecnológicas 



Froilán Fernández
Nota publicada el 11/04/08 en El Nacional



Las conferencias del futurólogo Nicholas Negroponte y del reconocido hacker ético Kevin Mitnick, en el Foro Mundial de Tecnología realizado este jueves en el hotel Eurobuilding, cubrieron las expectativas de más de 600 participantes deseosos de adentrarse en las evolución de las TICs para los próximos años.

La presencia de los presidentes y directores de empresas como IBM, Oracle, Lenovo, y EMC, así como de gerentes de informática de importantes organizaciones confirmaba el interés despertado por esta convocatoria, avalada por el prestigio de los conferencistas.. 

Kevin Mitnick

Kevin Mitnick, quien ganó notoriedad al burlar el cerco de seguridad de los centros de computación más seguros de EE UU así como de las redes telefónicas, enfrentó varios procesos judiciales –el primero de ellos a los 18 años—y después de ser hallado culpable de delitos electrónicos pasó más de dos años en prisión.

Una vez en libertad, Mitnick dio un giro radical a su vida al dedicarse a la consultoría de seguridad a través de una empresa a la que denominó “Pensamiento Defensivo”, la precursora de la empresa que dirige en la actualidad, Mitnick Security.

Desde una posición de “hacker ético” o agente de contraseguridad informáica, Mitnick ofrecía a sus clientes potenciales una prueba diagnóstica: atacaría sus sistemas informáticos con todas herramientas que usan los hackers para poner al descubierto las fallas de seguridad de las redes de la organización. 

Cortafuegos humano

Con demostraciones en vivo de las nuevas técnicas usadas por los hackers actuales, la conferencia de Mitnick se centró en las fallas de seguridad relacionadas con debilidades humanas, las explotadas por la disciplina conocida como la ingeniería social (IS).

La IS es una colección de métodos y técnicas usadas para inducir a las personas a realizar acciones o a revelar información confidencial sobre ellas mismas o sobre la organización donde trabajan.

Un hacker puede contactar telefónicamente al departamento de asistencia técnica, simulando ser un empleado determinado, y pedir que le restablezcan la contraseña de acceso al sistema. Si tiene éxito, contacta al empleado cuya contraseña fue cambiada, haciéndose pasar por un empleado de seguridad informática y le informa del cambio.

Mitnick dio recomendaciones para entrenar a los empleados sobre cómo enfrentar estos ataques que se basan primordialmente en la buena fe, en los deseos de ayudar, y a que preferimos “no decir que no”, entre otros factores.

La pericia técnica de los hackers para aprovechar las vulnerabilidades de los sistemas, sigue siendo una preocupación constante. Mitnick demostró que un aparentemente inocente pendrive, que alguien se encuentra por azar, puede ser en realidad una trampa. Al introducirse este pendrive en un PC, el hacker gana inmediatamente acceso al sistema del usuario gracias a un software malicioso.

Llamar a un número telefónico indicado por un correo electrónico en el que se “secuestra” la identidad de un banco, comunica al usuario con el banco, pero como demostró Mitnick en vivo, el usuario no nota que un hacker puede estar capurando en su computador todos los datos que teclea el usuario en su eléfono, incluyendo la contraseña de acceso para movimientos electrónicos. 

La escala es la clave


Antes de su conferencia, preguntamos a Nicholas Negroponte cuál era el vínculo entre sus actividades anteriores en el MIT, con más de 20 años estudiando la interacción entre computadores y humanos, lo que incluye la co-fundación del Media Lab, y su total dedicación actual a la fundación One Laptop Per Child (OLPC). “El vínculo está en la búsqueda de mejores vías para el aprendizaje”, señala.

Una cuarta parte del presupuesto del Media Lab, destacado por sus novedosas propuestas respecto al uso de los nuevos medios, estaba relacionado con los niños y el aprendizaje, dice Negroponte. 

Seymour Papert, destacado matemático, científico computacional, educador y creador del lenguaje LOGO, dirigido a los niños, ejerció una considerable influencia en el laboratorio y en Negroponte. Ambos investigadores trabajaron juntos en Francia, Senegal, Pakistán y Colombia usando computadoras Apple. “El OLPC es un proceso continuo que nació en 1968 con LOGO y que proclama que los niños pueden ser protagonistas de su propio aprendizaje”.

Hay dos maneras de hacer laptops baratos, dice Negroponte. Una de ellas es reunir los componentes de menor costo posible, y la otra es la adoptada por el OLPC: emprender una fabricación de gran escala –la empresa taiwanesa Quanta recibió la orden por el primer millón de laptops—pero con un proceso de fabricación especial para el dispositivo, que garantiza la robustez y calidad del diseño original.


Nicholas Negroponte (Foto cortesía Ciberespacio)

En los países escogidos para el lanzamiento de los primeros laptops populares –Argentina, Brasil, Nigeria, Pakistán y Tailandia— la adopción no pasó de algunos proyectos piloto. En un segundo grupo de países, entre los que destacan Uruguay, Perú y Camboya, el despliegue de los OLPC ha seguido un paso acelerado. Uruguay ordenó 100.000 unidades y en Perú se prepara un programa de instalación de 250.000 unidades en las zonas rurales del país.

“Nos hemos convencido, por los bajos índices de deserción escolar en las zonas donde el programa OLPC ya funciona, que si bien la baja escolarización de las áreas rurales obedece en parte a razones socioeconómicas, gran parte de la ausencia de los niños de las escuelas, obedece a que la educación convencional es definitivamente muy aburrida y poco motivante para el niño”.

“Otro mito está en la dificultad para la formación de los docentes en una metodología que favorece un aprendizaje colaborativo. En realidad, lo que está ocurriendo, es que los docentes aprenden muchas cosas de los niños, que abordan la tecnología sin preconcepciones ni tabús”.

Vea entrevista a Negroponte, previa al Foro Mundial de Tecnología.
.