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Después que las operadoras europeas de telefonía móvil asumieran enormes
deudas para adquirir el espectro necesario para ofrecer servicios de 3G, la ruta
de migración hacia esos servicios parecía estar trazada para los operadores
regionales latinoamericanos, puesto que las bandas de espectro fijadas parecían
inamovibles.
En una visita reciente a Venezuela, el responsable de la cadena de suministro
de Lucent, José Mejía, declaró en forma exclusiva a El Nacional sobre los
intentos de esa corporación de ofrecer redes habilitadas para tercera
generación, pero en otras franjas del espectro, diferentes a las estipuladas
por la Unión Internacional de Comunicaciones.

Lucent ya está realizando una apuesta fuerte en el terreno CDMA, con redes
3G que han sido adoptadas por operadores asiáticos y de las Américas --Europa
es, como se sabe, un territorio dominado por el estándar GSM--. En Venezuela,
Telcel y Movilnet son clientes de Lucent y por cierto ambor operadoras preparan
a todo vapor para este último trimestre un anuncio de la segunda fase de la
tecnología 1X, conocida como EV-DO, que permitirá tasas de transferencia
promedio cercanas al megabit por segundo. "El hecho de que el estándar de
tercera generación conocido como UMTS funciona en una banda espectral muy alta,
implica que los operadores requieren más estaciones base para cubrir el mismo
territorio que si usaran una frecuencia más baja", dice José Mejía,
quien agrega que Lucent se propone ofrecer la posibilidad de UMTS en bandas de
800 MHz y otras cercanas. "Técnicamente es posible hacerlo. El resultado
es mucha mayor cobertura, lo que resulta en menor costo para los
operadores". Pudimos conocer que Lucent presentó también una propuesta al
presidente brasileño Luis Ignacio Da Silva de cdma 1X en 450 MHz --aún no
implementada en ningún país--, para dar servicio de transferencia rápida de
datos en zonas rurales. A esta frecuencia, la cobertura de una estación base
puede llegar a los 45 kilómetros, lo cual es atractivo para quienes brindar
mayor cobertura a menor costo.
Un micrófono en los lentes Mejía habló sobre algunos otros proyectos de
investigación de Lucent, quien heredó de AT&T una de las instituciones de
investigación más prestigiosas del mundo: los Laboratorios Bell. "Ya
tenemos un prototipo de micrófono fabricado con herramientas de la
nanotecnología, tan pequeño que puede ser colocado en los lentes del usuario,
por ejemplo. Es increíble el impacto que este tipo de dispositivos tendrá para
los usuarios, cuando se aplique a los teléfonos celulares". Otra de las
áreas en la que Lucent trabaja activamente es la de baterías ultra pequeñas,
dotadas de gran capacidad. "Esta investigación resultará también en
cambios ventajosos en el uso de los dispositivos móviles". Aunque la
investigación básica se sigue estimulando en los Laboratorios Bell, Lucent
propone modalidades de innovación de "afuera hacia adentro", dice
Mejía. "Estamos estudiando de cerca qué requieren los usuarios, cuáles
son los problemas que experimentan más a menudo con los dispositivos móviles,
qué características desearían en éstos. De este modo recopilamos
información útil para orientar mejor la investigación. Víctor Agnellini,
director de Lucent para América Latina, interviene para apuntar que Lucent es
el mayor proveedor en Europa de tarjetas PC Card para acceso a redes GSM desde
los computadores portátiles. "Esto es una indicación de lo enfocado que
estamos en el suministro de tecnología para resolver requerimientos
particulares de los usuarios".
Rotación rápida
El trabajo que le permitió a José Mejía escalar hasta
los primeros niveles gerenciales de Lucent, fue el de la integración de la
cadena de suministro y las operaciones de manufactura de la empresa en una
organización, que preside en este momento, que atiende la logística e
inventarios de los equipos de redes. Siete años en Ford, justamente en el área
de reingeniería de los procesos de manufactura y logística, sirvieron de base
para acometer una labor similar en Lucent, pero mucho más compleja. Cuando el
ingeniero venezolano ingresó a Lucent en 1999 la compañía vivía un auge
vigoroso, alimentado en gran parte por el crecimiento acelerado de Internet.
"Vendíamos muchísimos equipos, pero también gastábamos mucho, y en
efecto, nuestro flujo de caja era negativo", dice Mejía. La falta de
rentabilidad era una de las características que muchas compañías se
permitían ignorar durante la llamada burbuja de Internet, donde el crecimiento
de dos dígitos permitía creer en una recuperación en el mediano plazo.
"Unos 8 millardos de dólares en equipos y componentes permanecían
inactivos y sin producir en los almacenes de Lucent, con una rotación de apenas
una vez al año", dice Mejía cuando describe la situación que debió
enfrentar. Mejía logró reducir los inventarios a menos de $800 millones y el
ciclo de rotación es ahora de siete veces por año. "Conversamos más con
nuestros clientes --los operadores telefónicos-- y mantenemos al día a
nuestros proveedores de las necesidades que detectamos. Esta comunicación
permanente es clave en la mejora de la eficiencia de la cadena de
suministro".
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